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viernes, 16 de septiembre de 2016

Información, Comunicación y Marketing Político

Conviene distinguir tres conceptos que suelen confundirse con asiduidad: a) publicidad; b) propaganda; c) marketing; y d) comunicación institucionales.

La publicidad institucional se define como el conjunto de medios que se emplean para divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos. Estrechamente conectada con la comunicación (Maznoli, 2008), los poderes públicos se sirven de ella para intercambiar y compartir información con los ciudadanos. La publicidad es “una garantía de independencia e imparcialidad en la Administración” (Azurmendi Adarraga, 2005) y los legisladores se han empezado a dar cuenta de ello.

Autores como Guichot Reina (2011) y Fumega y Scrollini (2013), comienzan ya a hablar de “publicidad preactiva”, recogiendo la obligación informativa de los poderes públicos sin que exista de por medio una solicitud ciudadana, prestando un mayor énfasis en el flujo de información dentro del Sector Público, hacia y desde la sociedad. Por su parte, Moreu Carbonell (2005) hace hincapié en la facultad informativa de los poderes públicos y señala, a su vez, que la publicidad debe considerarse una actividad cualificada de éstos, la cual posibilite la apertura de los datos públicos que poseen a los ciudadanos. 

Por propaganda institucional se entiende la acción o efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos. Las instituciones también cumplen esta función, pues aunque no tratan de producir en el ciudadano un efecto consumista, sí pretenden que adquiera conocimientos sobre los efectos de sus acciones, sobre las ayudas y subvenciones de que puede disponer o sobre las últimas medidas legislativas que quieren ser aprobadas. Martínez Pastor (2007) señala que su finalidad es promover, informar, difundir y advertir a los ciudadanos de asuntos de interés público y se ajustan siempre a las exigencias derivadas de los principios de interés general, lealtad institucional, veracidad, transparencia, eficacia, responsabilidad, eficiencia y austeridad en el gasto. 

En lo que se refiere al marketing institucional, éste se define como el conjunto de principios y de prácticas que buscan el aumento de la demanda, así como el estudio de los procedimientos y recursos tendentes a tal fin (Sánchez Medero, 2014). Al hablar de marketing –o mercadotecnia política–, nos referimos al conjunto de técnicas comerciales en dicha actividad, preferentemente para ganar el voto ciudadano. Así, mientras que para algunos autores, comunicación y marketing son dos acepciones que pueden utilizarse en idéntico sentido, para otros autores la comunicación institucional se basa en la transmisión de información y en la persuasión, pero no en la promoción comercial de productos. No obstante, para ambos –para la comunicación y para el marketing–, la creatividad es uno de los factores clave, combinando ideas antiguas y novedosas y sabiendo explicar los procesos y los resultados de la acción pública de manera culturalmente relevante (Pérez Latre, 2009).

Visto las anteriores definiciones, ¿qué estrategia de las anteriores se observa en el siguiente vídeo?





A modo de ejemplo, la propaganda institucional pretende generar una actitud determinada en el ciudadano, cuando se realizan campañas de sensibilización ciudadana sobre temas relacionados con el maltrato doméstico, cuando los anuncios de la Dirección General de Tráfico nos aperciben del riesgo que corremos si no respetamos las reglas de circulación, cuando nos informan del inicio del período de renta tributaria o cuando nos avisan de los efectos que va a producir una determinada norma. Por tanto, el vídeo ejemplifica una estrategia de propaganda institucional, que busca un comportamiento adecuado del ciudadano cunado transita por la calle que evite accidentes por el mal uso del móvil.

domingo, 16 de junio de 2013

Los Grupos de Mejora como instrumentos de comunicación interna en las organizaciones


La calidad es un proceso de construcción continuo en las Administraciones Públicas, que requiere de un estilo de dirección que fomente la participación de ciudadanos y servidores públicos, no solo para introducir mejoras sino también para legitimar la actuación de las instituciones. Esto implica innovar en la estructura, en los procesos de trabajo y en los resultados que se alcanzan en una organización y se puede lograr con la colaboración de los empleados que son quienes conocen perfectamente las tareas que se desempeñan, sus contenidos y competencias, sus puntos fuertes y posibles debilidades de las organizaciones.  

La comunicación –en sus niveles interno y externo-, es un recurso estratégico con el que pueden contar las organizaciones para difundir sus objetivos, ayudar a la toma de decisiones informadas, motivar a los empleados, mejorar su imagen de cara al exterior o innovar y fomentar el cambio organizacional. La comunicación interna está estrechamente ligada a la microcalidad en las organizaciones, ya que se precisa de la participación de los empleados públicos para poder desarrollar estrategias de cambio. 

Los Grupos de Mejora constituyen una de las herramientas más importantes de comunicación interna –tanto vertical como horizontal-, en las organizaciones. Creados con el propósito de innovar, estos Grupos se instituyen en el seno de la propia organización y solo por miembros pertenecientes a la misma, con la finalidad de cambiar, de mejorar la actividad que hasta ahora se llevaba desempeñando. Los empleados públicos, conocedores de la idiosincrasia de la entidad, colaboran de manera voluntaria para detectar posibles problemas de funcionamiento y para proponer soluciones a los mismos. Con un coste bajo para la Administración Pública, los Grupos de Mejora son una herramienta de gran valor a la hora de planificar y legitimar el cambio organizacional desde dentro. No pueden ser, en sí mismos, un fin sino que son una técnica, un medio, una herramienta comunicativa interna –tanto vertical como horizontal- con la que cuenta la Administración Pública para mejorar la calidad.

Castilla y León ha sido y es una de las Comunidades Autónomas pioneras en implantar procesos de mejora continua y calidad dentro de sus organizaciones y de regular la constitución y el funcionamiento de los Grupos dentro de su ámbito de actuación a través del Decreto 77/2009, de 29 de Octubre, por el que se regula los Grupos de Mejora de la Administración de la Comunidad. Implantados desde 2001, se han constituido Grupos que han conseguido mejorar el servicio sanitario, educativo, recaudatorio, etc.
 
Los Grupos de Mejora constituyen un instrumento idóneo para guiar el cambio organizativo. Sin embargo, quedan pendientes algunos retos que no han sido regulados en profundidad por las Administraciones Públicas y que tienen que ver con la composición de los mismos, el liderazgo, la temporalidad, la autonomía e independencia o la voluntad de la dirección para implementarlos en las organizaciones. ¿Cuál es el número idóneo de miembros que debe configurar cada Grupo? ¿Alguno debe liderar el mismo? ¿Se precisan profesionales externos? ¿La participación de los miembros debiera ser obligatoria o voluntaria? ¿Una participación obligatoria debiera ser recompensada? ¿De qué forma? ¿Deben configurarse los Grupos atendiendo a problemas que ya han sido detectados por la dirección o tienen que tener más autonomía y margen de maniobra para que ellos mismos puedan analizar las debilidades y amenazas? ¿La constitución de los Grupos de Mejora debe ser temporal o permanente en el tiempo?

lunes, 10 de junio de 2013

La información en el Sitio Web de la Excma. Diputación Provincial de Burgos

Tanto la Ley 11/2007, de 22 de Junio, de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Público (en adelante LAE), como el Real Decreto 1671/2009, de 6 de Noviembre, por el que se desarrolla parcialmente la citada Ley (en adelante RDLAE), regulan todo lo concerniente a los Sitios Web o Sedes Electrónicas de las Administraciones Públicas en España y de ellas se desprende lo relativo a su definición, contenido mínimo y servicios. El artículo 10.1 de la LAE define Sede Electrónica como “aquella dirección electrónica disponible para los ciudadanos a través de redes de telecomunicaciones cuya titularidad, gestión y administración corresponde a una Administración Pública, órgano o entidad administrativa en el ejercicio de sus competencias”.  

El artículo 3 y ss. del RDLAE regula el contenido mínimo que debe tener una Sede Electrónica y que es el siguiente: el ámbito de aplicación; la identificación de la dirección electrónica; la identificación de su titular, así como del órgano u órganos encargados de la gestión y de los servicios puestos a disposición de los ciudadanos; la identificación de los canales de acceso a los servicios disponibles, incluyendo el mapa de la Sede, en el que se especifique la estructura de navegación, las distintas secciones disponibles, así como información relacionada con la propiedad intelectual; los medios habilitados para la formulación de sugerencias y quejas y cualquier otra circunstancia que se considere conveniente para su correcta identificación fiabilidad de la misma; los servicios de asesoramiento electrónico al usuario para su la correcta utilización; el sistema de verificación de los certificados; y las normas de creación del registro o registros electrónicos accesibles desde la Sede.

El artículo 6 de la RDLAE recoge aquellos servicios que, de forma básica, deben incluirse en la Sede Electrónica y son: una relación de todos los servicios disponibles; la carta de servicios del órgano y la carta de servicios electrónicos; los medios electrónicos al alcance de los ciudadanos para poder comunicarse con la Administración; un enlace para la formulación de sugerencias y quejas si son competentes para ello; el acceso, en su caso, al estado de tramitación del expediente, a la publicación de los diarios o boletines o a la publicación electrónica de actos y comunicaciones que deban publicarse en tablón de anuncios o edictos; la verificación de los sellos electrónicos; la comprobación de la autenticidad e integridad de los documentos emitidos por los órganos; y la indicación de la fecha y hora oficial.

Tal y como afirman PASTOR ALBADALEJO, G., y GARCÍA SOLANA, M. J., los Sitios Web ofrecen nuevas posibilidades a las organizaciones públicas en vista a innovar en su dimensión interna y en su dimensión externa, pues  estos instrumentos permiten renovar los servicios públicos en línea con una mayor exigencia y la calidad. Esto lleva consigo el replanteamiento de sus propios fines organizativos y el innicio de una orientación hacia los ciudadanos. 

El Sitio Web de la Excelentísima Diputación Provincial de Burgos cumple con los requerimientos normativos previstos anteriormente e incluye diversos tipos de información que puede analizarse atendiendo a varias categorías: información general, pudiendo ser ésta relativa al municipio o relativa a la organización; información de servicios; información relacional; e información participativa. Antes de entrar en dicho análisis, conviene destacar que, según los últimos datos recogidos en el Indice de Transparencia de las Diputaciones (INDIP) elaborado en 2012 por Transparencia Internacional, la Diputación de Burgos no se caracteriza, precisamente, por haber obtenido una valoración positiva de la información que ofrece en su Sitio Web (INDIP de 47, 5%), aunque no es de las peor puntuadas. Si tenemos en cuenta la puntuación obtenida en cada una de las cinco áreas informativas analizadas por esta organización,  en Información sobre Diputación obtiene una puntuación de 54,2%, en Relaciones con los ciudadanos 91,7%, en en Transparencia económico-financiera 4%, en Transparencia en las contrataciones de servicios  100% y en Transparencia en materias de servicios y apoyo a municipios 63,8%.

Volviendo a la categorización hecha con anterioridad, podemos analizar cuatro tipos de información en el Sitio Web de la Excma. Diputación Provincial de Burgos:

INFORMACIÓN GENERAL

Se refiere a aquel tipo de información que da una idea sobre quién es Diputación y en qué marco provincial se encuadra. Así, en el Sitio Web podemos encontrar datos referentes a la provincia en cuanto a su historia, geografía, escudo, población, datos socioeconómicos, mapa interactivo, pueblos, zonas turísticas, partidos judiciales, mancomunidades, alimentos, monumentos y lugares de interés, fiestas y tradiciones, espacios naturales, exposiciones, etc.; y a la organización en cuanto a su presidencia, órganos de gobierno, actas de juntas, presupuestos, áreas de actuación, sedes y centros, imagen institucional, tablón de anuncios, convenios, plenos, etc. Enmarcada dentro de lo que podríamos considerar comunicación externa, la información general que ofrece la Diputación Provincial de Burgos podría ser mejorada en aspectos relacionados con recursos humanos o normativa vigente, aunque tiene la ventaja que se encuentra disponible facilmente para el ciudadano.

INFORMACIÓN DE SERVICIOS

Se refiere a aquel tipo de información sobre las prestaciones de que dispone y los servicios que pueden disfrutar los ciudadanos, lo que ofrece. En el Sitio Web se ha creado un menú específico con información sobre servicios para el ciudadano: ayudas y subvenciones, empleo público, firma y verificación de documentos, formación, planeamiento urbanístico. bibliobús, planes provinciales de empresas, etc. También se han creado dos menús concretos por título "Otros servicios y organismos" e "Incidencias", donde los ciudadanos pueden obtener información concreta de servicios personales por áreas y urbanos, así como de las instituciones que los prestan. Por otra parte, podemos encontrar un cuarto menú llamado "Servicios a ayuntamientos", creado específicamente para ellos, lo cual facilita enormemente la cooperación y la colaboración interadministrativa. Sin embargo, si tenemos en cuenta cómo se lleva la prestación del servicio público, nos encontramos con servicios, en su mayoría, de interacción o de interacción bilateral, siendo los menos numerosos los de transacción, pese a tener un menú específico de sede electrónica. Mención aparte requiere la creación de un servicio de trbutación online, donde ciudadanos y empleados públicos pueden tramitar electrónicamente sus expedientes de cobro y de pago en su totalidad.

INFORMACIÓN RELACIONAL

Se refiere a aquel tipo de información a la cual se puede acceder desde el propio Sitio Web pero que pertenece a otras instituciones públicas y, en su mayoría, incluidas en el organigrama de la Diputación de Burgos. Se ha creado un enlace concreto para ello, pero también se tiene acceso a estos enlaces desde cualquier posición dentro del Sitio Web. En especial, se puede acceder a un link propio de cada área de actuación en Diputación. Información bastante completa en este punto, aunque convendría delimitar qué enlaces públicos o privados pueden incluirse en un Sitio Web institucional.

INFORMACIÓN PARTICIPATIVA

Se refiere a aquel tipo de información con la que los ciudadanos puedan participar en dicha institución, haciéndola más democrática y legitimándola. En este sentido, el Sitio Web de Diputación no es muy completo, pues solo ofrece un buzón de sugerencias electrónico de fácil visibilidad.  

En definitiva, quizás convendría determinar qué información se debe incluir en los Sitios Web porque la normativa es bastante laxa al respecto. En relación a la información que se recoge en el Sitio Web de la Excelentísima Diputación Provincial de Burgos, ésta es suficiente pero mejorable, sobre todo en lo que se refiere a datos económico-financieros, disponibilidad de servicios electrónicos de transacción, presentación de la información y contenidos en otros idiomas.

La comunicación interna en la Administración Pública


La comunicación interna sigue siendo una asignatura pendiente en las organizaciones. Sobre todo en el gran problema al que nos enfrentamos en la actualidad y es que, pese al gran avance que supone Internet y las Tecnologías de la Información y de la Comunicación para acabar con las políticas oscurantistas y opacas de las Administraciones Públicas, ahora el riesgo está en la masiva e ingente cantidad de datos que debemos procesar para obtener información y establecer un proceso comunicativo, eso que autores como CORNELLA, A. han venido en denominar infoxicación. Esta barrera puede generar que la comunicación no sea efectiva porque no consiga crear los cambios en el receptor que el emisor hubiese pretendido.

Del mismo modo, la comunicación interna puede ser un instrumento idóneo para la gestión de recursos humanos, al hacer que los empleados se sientan motivados y satisfechos en la organización. Además, es una herramienta óptima para el cambio y la modernización en las organizaciones. En este sentido, PASTOR ALBADALEJO, G. señala que “el cambio no debe ser en ningún caso impuesto, sino promovido e impulsado por la Dirección, con un estilo de dirección democrático, que se caracterice por la transparencia frente al oscurantismo; la participación frente al individualismo; la descentralización y delegación de funciones frente al centralismo, etc.” 

Uno de los factores de mayor relevancia a la hora de asegurar una buena política de comunicación en cualquier Administración considero que es el desarrollo de un Plan de Comunicación Interna, que debe ser dirigido e impulsado por un estilo de dirección participativa para que tengan éxito en su implantación y que es un instrumento que pocas Administraciones Públicas poseen en la actualidad. Dicho Plan se elabora en varias fases, siendo las más importantes de todas ellas las dos primeras: la fase de diagnóstico y la fase de diseño. 

En lo referente a la fase de diagnóstico, resulta muy importante realizar una auditoría de comunicación para conocer las necesidades reales de la Administración objeto de análisis, realizando un inventario de recursos, un mapa de públicos internos y una escala de priorizaciones funcionales comunicativas. Quizás muchas organizaciones se han ocupado en establecer instrumentos comunicativos que funcionan en otros ámbitos pero no en detectar sus propias necesidades y conforme a ellas aplicar solo aquellas herramientas que mejoren su estructura.

Si hablamos de la fase de diseño del Plan, aquí resulta básico contar con un estilo de dirección participativa, capaz de detectar las demandas concretas de los empleados, sus objetivos, sus propuestas. Con ellas, se trataría de responder a preguntas tales como qué queremos comunicar, a quién, cuándo, con qué medios, siguiendo qué cronograma, etc., haciendo este proceso de forma conjunta, creando identidad organizativa.  
 
Solo cumpliendo estos requerimientos, se puede conseguir mejorar la comunicación interna de las Administraciones Públicas para avanzar hacia un modelo que vaya más allá de la intracomunicación y que permita la comunicación externa de las organizaciones cuya finalidad es, sobre todo, mejorar el servicio público a los ciudadanos y hacer que éstos últimos participen en el proceso, legitimando así el trabajo que desempeñan las instituciones.

¿Informar o Comunicar? Los modelos de comunicación

Pese a escuchar ambos conceptos como sinónimos en la realidad social, lo cierto es que no es lo mismo hablar de información que de comunicación. Así, el Diccionario de la RAE define informar como enterar, dar noticia de algo en un sentido unidireccional, donde lo relevante es la transmisión del mensaje y el receptor se posiciona como sujeto pasivo en este modelo lineal mientras que comunicar se refiere a conversar, dar cuenta a alguien  de lo que uno tiene, descubrir algo en los demás, en un sentido bidireccional, donde lo relevante es incitar a la participación, siendo el receptor el sujeto activo en este modelo circular.

En las organizaciones españolas, si bien están produciéndose cambios importantes fomentados por la utilización de Internet y de las TICs en las Administraciones Públicas, lo cierto es que predominan el modelo lineal (información) frente al modelo circular (comunicación). Y además, tal y como afirma PASTOR ALBADALEJO, G., es necesario diferenciar, dentro de la comunicación, los diversos tipos que pueden darse en las instituciones, partiendo de dónde se produzca la misma, si a nivel interno o a nivel externo. 

La citada autora define comunicación interna como "el patrón de mensajes compartidos por los miembros de una organización, como la interacción humana que ocurre dentro de ellas", mientras que la comunicación externa es "aquella que se genera o emite en el seno de una organización y que va destinada hacia un agente externo que no tiene una dependencia directa respecto a la misma". A su vez, afirma que es necesario que las Administraciones Públicas cuenten con una buena comunicación interna que mantenga a sus miembros informados y motivados -introduciendo para ello el concepto de microcalidad-, para que éstas puedan conseguir niveles óptimos de comunicación externa -introduciendo el concepto de macrocalidad-. 

COMUNICACIÓN INTERNA

Dentro de la comunicación interna, PASTOR ALBADALEJO, G. distingue diferentes tipologías, entre las que caben destacar: a) la comunicación vertical ascendente, como aquella que se transmite de abajo a arriba y que requiere de un estilo de dirección participativa y que motiva al trabajador y aumenta el grado de aceptación y credibilidad en la gestión que lleva a cabo la entidad al ser ésta más democrática; b) la comunicación vertical descendente, como aquella que fluye de arriba a abajo, siguiendo la línea jerárquica de la organización y cuya misión principal reside en informar sobr elos objetivos organizacionales; y c) la comunicación horizontal, como aquella que se produce entre iguales para facilitar la coordinación y cooperación en la organización de que se trate.

A su vez, la autora también hace alusión a las herramientas que posibilitan este tipo de comunicación y que puede ser de tipo informativo (cartas personalizadas, tablones de anuncios, manuales de acogida, ect), de tipo comunicativo (buzones y programas de sugerencias, informes, entrevistas, seminarios y cursos, etc.), entre otras. La herramienta más distinguida en este nivel es, sin lugar a dudas, los planes de comunicación interna de las organizaciones.

COMUNICACIÓN EXTERNA

Dentro de la comunicación externa, la citada autora afirma que un subtipo fundamental es la llamada comunicación corporativa, la cual tiene por objeto "hacer participar a los ciudadanos de estados de ánimo, o hacerles compartir valoraciones propias del ente público emisor del mensaje, que desea trasladarles una imagen positiva de su propia existencia y funcionamiento" (SALERNO).

La principales herramientas comunicativas, en este sentido, pasan por facilitar la participación ciudadana en las instituciones y se materializan a través de las encuestas de opinión y de satisfacción y en las sugerencias, quejas y reclamaciones.

PASTOR ALBADALEJO, G. pone el énfasis en tratar ambos modos de comunicación en las organizaciones para que la Administración Pública esté preparada para proporcionar en cualquier momento "una información de calidad: correcta, comprensible, transparente, fiable, segura, ágil, automática, en tiempo real y ajustada a las demandas de los ciudadanos".

martes, 28 de mayo de 2013

El Plan Estratégico Burgos 2020

Tal y como afirma ARRANZ BUESO, E., la estrategia trae consigo la definición de orientaciones generales para la acción de las organizaciones ante hechos nuevos, buscando valores diferentes de los que pueden generar en simples procesos incrementales de adaptación y mejora. En este sentido, un Plan Estratégico puede suponer un auténtico y profundo cambio de una entidad para acercarse más a su entorno, para reconducir su futuro, para implicar a todos sus empleados y a toda la sociedad en dicho cambio a través del consenso, generando así un camino conjunto hacia el aprendizaje organizativo acumulativo. 
 
Así, en palabras de FERNÁNDEZ GüELL, J. M., “la planificación estratégica de ciudades es un proceso sistemático, creativo y participativo que sienta las bases de una actuación integrada a largo plazo, que define el modelo futuro de desarrollo, que formula estrategias y cursos de acción para alcanzar dicho modelo, que establece un sistema continuo de toma de decisiones y que involucra a los agentes locales a lo largo de todo el proceso”.
 
En este escenario de grandes cambios socioeconómicos donde se presentan importantes retos para las Administraciones Públicas y para los ciudadanos, Burgos ha creado la Asociación Plan Estratégico Ciudad de Burgos, una entidad sin ánimo de lucro promovida por el Ayuntamiento del municipio con la finalidad de elaborar las líneas estratégicas de cambio que precisa la ciudad y aprobar con ello el Plan Estratégico Burgos 2020. Constituyen dicha Asociación más de 60 entidades públicas y privadas de Burgos, cuya actividad se circunscribe al ámbito social, económico, político, sindical, académico e investigador.
 
En lo referido al citado Plan, éste se articula en 9 líneas estratégicas bastante ambiciosas, que abarcan conceptos y definiciones muy laxas y que, en cuanto a la ténica, pueden dificultar la operacionalización de las variables para el cambio y la medición de indicadores de evaluación y control. Son las siguientes:

  

Siguiendo a FERNÁNDEZ GüELL, J. M. (2006), el Plan Estratégico de la Ciudad de Burgos adolece de ciertas debilidades que pueden condicionar su correcta implantación y que son las siguientes:
  • Una excesiva flexibilidad y adaptabilidad de la planificación al entorno: en el Plan adquiere un peso considerable el mercado, el cual puede acabar imponiéndose en los proyectos y en las actuaciones de cambio. El riesgo deriva en que el proceso puede simplificarse sustancialmente, equiparando la ciudad solo como una organización productiva, competitiva y eficiente, olvidando los aspectos de equidad, sostenibilidad y gobernabilidad propios que son exigibles a cualquier entidad pública.
  • Debilidad financiera: el Plan se caracteriza por una excesiva dependencia de las entidades colaboradoras del mismo, las cuales pueden dirigir en la sombra las estrategias de cambio, deslegitimando así el proceso participativo que debe definir cualquier estrategia de cambio.
  • Limitaciones intrínsecas: el Plan tiene un carácter más cualitativo que cuantitativo, lo cual dificulta los cursos de acción, el establecimiento de un cronograma vinculante, la dotación de recursos necesarios o de responsables de las actividades de mejora y la concreta definición de objetivos vinculantes. Su elevado nivel de abstracción de sus determinaciones puede dificultar su comunicación a la ciudadanía y su excesiva ambigüedad en las propuestas complica su implantación.
En definitiva, el Plan Estratégico Burgos 2020 es un documento de referencia para el cambio de la ciudad aunque demasiado ambicioso en su contenido y en sus pretensiones y objetivos, cuya virtud reside en su elaboración consensuada gracias a la participación de la mayoría de agentes sociales y económicos de la ciudad pero cuyo defecto quizás estribe en partir de un diagnóstico demasiado lineal de las necesidades reales del municipio, siendo además esta fase la qe más importancia adquiere en el proceso de cambio.